Presentación
Este hotel toma su nombre, de la torre del Castillo de Olite en la que estuvo confinada Blanca de Navarra.
Ubicado en el casco histórico de esta localidad medieval, el hotel ocupa una casa-palacio de finales del siglo XVIII que ha sido completamente remodelada, pero donde el viajero encontrará constantes referencias al pasado: Elementos decorativos y partes del antiguo edificio que nos hablan de la vida de estas tierras y evocan la rica historia de la localidad. Pasado y presente, modernidad e historia, se enlazan así en un conjunto arquitectónico asombroso.
El hotel cuenta con 24 habitaciones, todas ellas amplias y muy luminosas, repartidas en las tres plantas del edificio. Dispone de tres suites, nueve junior suite y doce habitaciones estándar, todas ellas con decoración diferente.
Los desayunos se ofrecen en el comedor, en los meses de invierno y en el patio ajardinado central del edificio, durante el verano, o en los días más calurosos.
Pensado para que la tranquilidad y el buen yantar, acompañen a los visitantes durante su estancia entre nosotros.
El sitio ideal para sus fiestas privadas y reuniones de trabajo.
Los propietarios del hotel y todas las personas que forman su equipo, harán lo posible para que así sea.
Un lugar perfecto para armonizar cuerpo y alma.
|
Dirección
Mapa de Localización
|